Mitos y realidades sobre el cancer de cuello uterino

cancer de cuello uterino

MITO: el cancer de cuello uterino se puede tratar con eficacia si se diagnostica precozmente, pero no puede prevenirse.

REALIDAD: la realización de citologías de forma regular puede reducir las probabilidades de contraer cáncer de cuello de útero. Es una prueba sencilla que permite detectar células cervicales anómalas y ha reducido considerablemente los casos de muerte por cáncer de cuello de útero en Europa y también puede salvar su vida.

Asegúrese de someterse a una citología cervical con la frecuencia que su médico le recomiende. Vale la pena dedicarle el tiempo necesario aunque esté ocupada o se sienta perfectamente bien. Es una parte importante del control sobre su salud y de su cuidado personal.

MITO: al someterse de forma regular a citologías cervicales, las mujeres se protegen contra el cancer de cuello uterino.

REALIDAD: la mayoría de las mujeres saben que tienen el virus del papiloma humano cuando se hacen una citología cervical con unos resultados anómalos. La citología cervical forma parte de una exploración ginecológica rutinaria y ayuda a detectar las células anómalas de la pared del cuello uterino.

Además de la citología cervical, el médico le puede proponer que se haga otras pruebas para detectar los tipos de virus del papiloma humano de “alto riesgo”. El objetivo de estas pruebas es determinar si las células cervicales anómalas se deben a un tipo de virus del papiloma humano de “alto riesgo” que puede causar cáncer de cuello de útero. Los resultados de las pruebas pueden ayudar a decidir si necesita hacerse otras pruebas o seguir un tratamiento.

MITO: las mujeres que tienen un historial de citologías normales no necesitan la prueba del virus del papiloma humano.

REALIDAD: los resultados de una citología cervical son ambiguos en ocasiones o puede revelarse más tarde que eran “falsos negativos”. Algunas mujeres pueden contraer cáncer de cuello de útero pese a haber obtenido unos resultados negativos en varias citologías. La prueba del virus del papiloma humano confirma la presencia del virus que provoca el cáncer de cuello de útero y es mucho más sensible. Además, debido a que el virus del papiloma humano puede estar en el organismo mucho antes de que se desarrolle un cáncer invasivo, esta prueba también permite alertar a los médicos y a los pacientes (en la mayoría de los casos antes que con tan sólo la citología (prueba de Papanicolaou) con respecto a las señales de advertencia de que podría contraerse un cáncer de cuello de útero.

MITO: si una persona tiene el virus del papiloma humano, contraerá cáncer de cuello de útero.

REALIDAD: aunque el virus del papiloma humano es muy común, el cáncer de cuello de útero no lo es.

Cuando una mujer se infecta con determinados tipos de virus del papiloma humano y su cuerpo no elimina la infección, las células anómalas se pueden desarrollar en la mucosa del cuello uterino. Si estas células anómalas no se detectan pronto, pueden transformarse en cáncer. En la mayoría de los casos, este proceso tarda varios años, pero en algunos casos poco frecuentes puede desarrollarse en menos tiempo.

MITO: de nada sirve conocer el estado del virus del papiloma humano, ya que nada se puede hacer.

REALIDAD: la mayoría de las mujeres saben que tienen el virus del papiloma humano cuando reciben los resultados anómalos de una citología. Si la citología indica anomalías, es muy importante que siga los consejos de su médico con respecto a las medidas que hay que tomar. Además de la citología, su médico le puede sugerir que se haga otra prueba para detectar tipos de virus del papiloma humano de “alto riesgo”. El objetivo de esta prueba es determinar si las células cervicales anómalas están relacionadas con un tipo de virus del papiloma humano de “alto riego” que puede evolucionar hasta causar un cáncer de cuello de útero. Los resultados pueden ayudar a los médicos a decidir si una paciente necesita someterse a más pruebas o a un tratamiento.

En términos generales, usted puede disminuir el riesgo de contraer cáncer de cuello de útero si se hace regularmente exámenes ginecológicos y otras pruebas que le recomiende su médico.

Además, puede correr la voz sobre el virus del papiloma humano. Hay muchas mujeres que no son conscientes de que existe el virus del papiloma humano y el cáncer de cuello de útero. Puesto que usted tiene conocimientos sobre el virus del papiloma humano, debería hablar del tema con todas sus amigas y sus familiares. ¡¡Hable de ello con alguien para evitar que otra persona desarrolle un cáncer de cuello de útero!

MITO: si una mujer y su pareja utilizan siempre preservativos, no corren el riesgo de entrar en contacto con el virus del papiloma humano.

REALIDAD: No se puede confiar en un preservativo para la protección contra la transmisión del virus del papiloma humano. El virus del papiloma humano es muy común, se transmite fácilmente y puede ser totalmente silencioso. Cualquier persona que mantenga relaciones sexuales, incluido el contacto genital con alguien que sea portador del virus del papiloma humano, puede infectarse.

El contacto con una sola pareja que tenga el virus del papiloma humano basta para infectarse. Se ha comprobado que la mayoría de las personas ha estado en contacto con el virus del papiloma humano en la adolescencia.

MITO: Una citología puede provocar la menstruación.

REALIDAD: generalmente, la citología no causa sangrado. En algunos casos, hay un sangrado muy local, lo que significa que durante un período breve tendrá un pequeño sangrado.

MITO: todas las personas que tengan el mismo tipo de cáncer recibirán el mismo tratamiento.

REALIDAD: el tratamiento siempre se establecerá de acuerdo con las necesidades de la paciente. Depende de una serie de factores como dónde se encuentra el cáncer, si se ha extendido y si afecta a funciones del organismo de la paciente y su salud general.

En el caso del virus del papiloma humano, si las células cervicales anómalas presentan cambios leves, el médico puede optar sencillamente por mantenerlas en observación, ya que pueden desaparecer por sí solas. Si los cambios son más graves, el médico puede decidir extirparlas y de esa forma casi siempre se evita el desarrollo futuro de un cáncer de cuello de útero.

MITO: todas las personas que padecen cáncer necesitan un tratamiento.

REALIDAD: la decisión de qué tipo de tratamiento aplicar la pueden tomar conjuntamente el médico y la paciente en función de diversos criterios:

  • El tamaño del cáncer y si se ha extendido (etapa en que se encuentra el cáncer).
  • La edad de la mujer y su estado de salud general.
  • La preferencia de la paciente.

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