El taxista surrealista
Acabo de llegar del concierto de Quique González (del que por cierto, me llevo una púa).
Como es lógico, he tenido que pillar un taxi… Tema central de esta entrada.
Tras un par de cervezas, un kebab, y poco más, tan solo me quedaban 9,60€ en el bolsillo. Normalmente el precio del taxi suele oscilar entre los 8.70 y los 10, asi que iba algo justo; Pero bueno, es jueves -pensé; No habrá mucho tráfico.
Nada más entrar, empiezan los problemas. Noto que algo se interpone entre el asiento y yo. Una carpeta de cuero, más concretamente. No pasa nada, lo aparto y me siento. Para más colmo, tenia puesta EuropaFM, con “ponte a prueba” de fondo; El tema de convesacion eran las peliculas porno y la eyaculación femenina. Pero vamos, que sin problema; Usted, taxista, como en su casa eh.
Acto seguido comunico la dirección al taxista, que para mi sorpresa, se queda extrañado mientras saca una ficha con las tarifas; Era sudamericano, y todo hacia presagiar que no tenía mucha experiencia. Vamos jodidos, el unico dia que voy justo de pasta, y no saben llevarme a casa. Está muy lejos? (Eso fue lo primero que dijo).
Tras 5 minutos intentando explicarle dónde vivo, por fin entiende (más o menos) que no tiene que tarificarme con extras. Así que enciende el taxímetro y empieza la marcha. Realmente, se dedica a seguir mis consejos; Gira aqui, sigue por ahi, mejor por aquí…
Sin embargo, empiezan a hablarle por la radio. Resulta que una clienta reclama una carpeta que dice haberse dejado en el taxi. En mi taxi.
El taxista empieza a ponerse nervioso al no escuchar bien lo que le comunicaban, hasta el punto de darme un rodeo tremendo, e incluso pararse en un semaforo en verde. Es más, llegó a preguntarme (en referencia a la cartera): Es suya? (Wtf? como va a ser mia?)
Al final tuvo incluso que detener el taxímetro (Se paró en medio de una calle para hablar con la central).
Luis fernando quedó en llevarle la carpeta-cartera al dejarme en mi destino (como es lógico), pero algo se le cruzo por la cabeza cuando pasabamos por la desviación a parquesol, barrio donde la señora reclamaba su objeto. Sin venir a cuento, para el taximetro (aprovechando que estabamos en un semaforo), y me suelta: “Paro el taximetro y vamos a devolverle la cartera, no le importa no?” para nada hombre, disfruto perdiendo el tiempo. Es más, me quedo a desayunar… (El viaje se iba a retrasar unos 10 minutos más; no es un sitio que pillara muy a mano. Ademas, luego había que volver…)
..Pero no! La central le interrumpe:
- Dice la clienta que “pasa de esperar“; siga su ruta y lleve despues el objeto a la comisaria de
- la de gerona? (supongo que se refería a la de Girón)
- emmm (voz de asombro..) no.. la de la avenida de burgos.
- Ah.. vale… bueno, pues me toca ir a burgos (vaya cacao tiene este hombre)
A partir de aqui, todo “normal”… fue capaz de llegar a mi casa sin perderse (habia que dar dos curvas, nada mas).
Para que luego digan que los taxis no son interesantes…

Campbell (7 Noviembre, 2008 a las 11:00 am ):
Cada dia mas subrealista esto de los taxistas. Hace poco estuve en Las Palmas y me toco un señor de unos 60 años, todo parecia normal hasta que le llamaron de la central para hacer un servicio en la otra punta de la ciudad y la clienta “tenia prisa” (Que hubiese llamado antes) Total al taxista le entro una furia repentina y empezo a saltarse semaforos invadir carriles y pitar a todo los coches que no fuesen a mas de ochenta, yo realmente iba acojonado como nunca he ido en un coche.
Al final el hombre me tuvo que pedir hasta disculpas menuda cara tenia que tener yo en ese momento xD